La Política Nacional de Residuos Sólidos (PNRS) fue instituida por la Ley N ° 12.305, de 2 de agosto de 2010. La legislación estableció metas y objetivos para las personas y empresas relacionados con el manejo de residuos, con los siguientes propósitos: adecuación de la gestión de residuos a las leyes y regulaciones existentes, la preservación del medio ambiente mediante la reducción del uso de rellenos sanitarios y la logística inversa de los residuos posconsumo.

Considerado un hito en la legislación ambiental brasileña para definir la responsabilidad del manejo de residuos sólidos, el PNRS estuvo en proceso durante 20 años y estableció metas, como terminar con la disposición de residuos en botaderos para 2014, que terminó extendiéndose a 2023. Sin embargo, incluso en 2020, el objetivo no se logró en varios lugares.

Con ESG (Environmental, Social, Governance) en aumento en los negocios, las empresas están más preocupadas por la gestión de residuos y la economía circular. Después de todo, estas acciones impactan directamente en la imagen de las empresas, provocando que el valor de las acciones aumente o disminuya. Los inversores están atentos a las corporaciones que invierten en sostenibilidad y cumplir con el PNRS es uno de los principales requisitos para cuidar la reputación y aumentar las acciones.

PNRS obliga a las empresas a realizar una correcta gestión de los residuos, abarcando todas sus etapas. Enumeramos los cinco objetivos principales del PNRS para que entiendas cómo esta ley fomentó el desarrollo ambiental:

  • 1. Protección de la salud pública

La gestión de residuos también es una forma de cuidar la salud pública, después de todo, los residuos pueden causar una serie de enfermedades. Los vertederos contaminan el suelo y el agua, provocando problemas de salud a la población que, eventualmente, entra en contacto con algún virus, bacteria o sustancia tóxica. Además, también emiten gases de efecto invernadero, que provocan el cambio climático.

Según el artículo científico “Residuos sólidos urbanos: impactos socioambientales y la perspectiva de la gestión sostenible con inclusión social” de Nelson Gouveia, del departamento de medicina preventiva de la Universidad de São Paulo (USP), son varios los impactos ambientales generados por la disposición de residuos sólidos que plantean riesgos preocupantes para la salud humana.
El suelo y el aire contaminados liberan altos niveles de compuestos orgánicos y metales pesados ​​en las comunidades cercanas a los sitios de eliminación de desechos. Las personas que viven en estas regiones tienen altos niveles de estos compuestos en la sangre, lo que puede causar cáncer, anomalías y dañar a los recién nacidos.

La Política Nacional de Residuos Sólidos determina que los sectores público y privado realicen la gestión de residuos para evitar que estos materiales sean enviados incorrectamente a los rellenos sanitarios. Con el apoyo de la investigación, el desarrollo y la innovación de empresas especializadas en la gestión de residuos, se puede calcular la capacidad energética de los materiales, permitiendo por ejemplo la focalización de sistemas de tratamiento más nobles. De esta forma, es posible evitar la eliminación en vertederos y promover la economía circular.

  • 2. Reducir, reutilizar y reciclar

Disminuir la cantidad de residuos generados es una meta del PNRS y un objetivo a alcanzar por cada generador de residuos. La reutilización interna de residuos es una realidad y ya existen empresas que establecen esta práctica como una de las formas de cumplir con la política, ya que existen las metas cuantitativas y obligatorias a estipular en su plan de gestión de residuos sólidos. En el caso de materiales que no puedan volver a la cadena productiva, las empresas deben realizar el destino ambientalmente correcto, que permita valorar este proceso, observando las características de valoración de cada tipo de residuo.

Reducir la cantidad de materiales en vertederos y promover condiciones que permitan volver a las industrias como materia prima es una de las premisas del PNRS, reducir los impactos ambientales y los riesgos de contaminación y promover la economía circular.

  • 3. Fomentar la adopción de patrones de producción y consumo sostenibles

La Política Nacional de Residuos Sólidos fue otra fuente de incentivo para que los generadores de residuos practiquen la sustentabilidad en todos sus procesos. Algunas empresas han comenzado a analizar el asunto con más detenimiento, midiendo la capacidad de destacar su marca invirtiendo en acciones que promuevan la economía circular.

  • 4. Desarrollo y mejora de tecnologías limpias

Otro objetivo del PNRS que cabe destacar es el desarrollo de tecnologías limpias para minimizar los impactos ambientales. Hoy en día existen centros de investigación especializados en desarrollo e innovación, capaces de estudiar los residuos y sus características, desarrollando tecnologías sostenibles para impulsar la economía circular.

A menudo, las empresas carecen de la experiencia y el conocimiento para decidir qué hacer con los residuos generados. Por este motivo, se contrata a investigadores y científicos especialistas para desarrollar nuevos materiales, con el objetivo de reintroducir los residuos de la empresa en la cadena de producción.

  • 5. Fomento de la industria del reciclaje

Otro punto digno de mención es el incentivo a la industria del reciclaje para fomentar el uso de materias primas e insumos de materiales que han sido reciclados. Al hacerlo, la empresa comienza a gastar menos en la compra de materias primas. Además, puede crear una nueva línea de producción y promover el mercado con un producto sostenible. Así, la empresa cuida el medio ambiente, cumple con la Política Nacional de Residuos Sólidos y construye su propia imagen ante la sociedad, demostrando que es una empresa sostenible preocupada por el medio ambiente.

Ambipar es una multinacional brasileña líder en gestión ambiental. Tiene experiencia en logística inversa para satisfacer las nuevas demandas de la industria farmacéutica. Además, recientemente adquirió dos compañías de software de cumplimiento legal y ambiental enfocadas en inteligencia artificial que ayudan con la documentación y trazabilidad de residuos. Además, cuenta con alrededor de 36 cámaras de monitoreo para monitorear el proceso, asegurando un 100% de trazabilidad.